Se denomina así a todas las energías que son de uso frecuente en el mundo o que son las fuentes más comunes para producir energía eléctrica. Algunas veces se utiliza como medio de producir energía mecánica. El agua utilizada para este fin pertenece al medio ambiente natural en que vivimos y por su naturaleza pertenece a la clase renovable.

La energía hidráulica, es la energía que se transforma de la caída del agua desde cierta altura a un nivel inferior lo que origina el movimiento de turbinas o ruedas hidráulicas. La hidroelectricidad es un recurso natural disponible en las zonas que disponen de  suficiente cantidad de agua. Su progreso requiere construir presas, canales de derivación, y la implantación de turbinas y equipamiento para producir electricidad.

El potencial hidroeléctrico del país fue evaluado en 1979 con apoyo de la Cooperación Técnica Alemana GTZ, estimándose un potencial técnico aprovechable de 58,937 MW (MINAM, 2009). Sin embargo, el desarrollo de la energía hidroeléctrica ha sido desacelerado, pues entre septiembre de 1998 y marzo de 2001, se suspendió toda solicitud de concesión temporal o definitiva de generación hidráulica [Ley N° 26980] [Ley N° 27133], a fin de promover la industria del gas natural. Esto evitó el ingreso de nuevos concesionarios de generación hidroeléctrica creando, a su vez, un clima de incertidumbre ante los inversionistas.

A pesar de que el consumo y combustión de gas natural emite mayores GEI que la energía hidráulica, los beneficios tributarios y económicos para promocionar el consumo de gas natural son mayores, existiendo una exoneración de los impuestos del IGV y el ISC al gas natural en todo estado (Decreto Supremo N° 107-2004- EF) y una reducción del monto de la garantía para la obtención de autorizaciones, Decreto Supremo N° 019-2004-EM.

En ese sentido, persiste el reto de facilitar el acceso al mercado de la generación de energía eléctrica con recursos hidráulicos, para lo que habrá que superar dificultades burocráticas y simplificar los procedimientos para la obtención de servidumbres para las concesiones de generación hidráulica. En esa línea habrá que revisar también las normas de otros sectores que pueden afectar su desarrollo, como por ejemplo, las del sector agrario en el caso de regímenes sobre el agua, la definición del rol de la Autoridad Nacional del Agua en la regulación del otorgamiento de los derechos de uso de aguas como requisito de la concesión de generación hidráulica, etc.