Los cambios en el uso del suelo y las prácticas en el sector forestal son la principal causa de las emisiones de GEI en el país. Sin embargo, el Perú tiene la oportunidad de aprovechar el creciente apoyo técnico y financiero, que la comunidad internacional le está concediendo a la reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques, incluyendo conservación, manejo forestal sostenible y mejora de los stocks de carbono forestal (REDD+).

En efecto, el país presenta condiciones muy favorables frente a este tipo de mecanismos, siendo el segundo país en superficie de bosques en América Latina y el cuarto a nivel mundial, por lo que ha comenzado a posicionarse como potencial receptor de beneficios del mercado mundial de carbono forestal.

Río Tambopata

Río Tambopata, Foto: MINAM

Su alto potencial forestal se refleja en el hecho que alberga el 13% de los bosques tropicales amazónicos y más de 70 millones de hectáreas de bosques (MINAM, 2009). Los bosques peruanos contienen una gran población arbórea de más de 2,500 especies por hectárea, así como una gran diversidad de especies, como se refleja en los bosques Yanamono y Mishana (región Loreto), con 300 y 289 especies de árboles por hectárea, respectivamente. La Capacidad de Uso Mayor en el territorio nacional otorga a la actividad forestal un 38% de cobertura (36% en selva y 2% en sierra).

En el tema forestal, se ha avanzado en la implementación de una serie de acciones para recuperar y conservar los ecosistemas forestales, tanto a nivel del sector público y gobiernos regionales (lo que incluye el Programa Nacional de Conservación de Bosques para la Mitigación del Cambio Climático, en cuyo marco se implementará el mecanismo REDD+ en el Perú.), como a nivel de la sociedad civil. Sin embargo, estas acciones aún requieren de apoyo técnico y soporte financiero nacional e internacional, tal como se verá en la sección de avances.