Panorámica

Foto: MINAM

El Perú cuenta con 106 cuencas hidrográficas por las que escurren 2.043.548,26 millones de metros cúbicos (MMC) al año.  Así mismo, cuenta con 12,200 lagunas en la sierra y más de 1,007 ríos, con los que se alcanza una disponibilidad media de recursos hídricos de 2,458 MMC concentrados principalmente en la vertiente amazónica (MINAG, 2009).  Sin embargo, su disponibilidad en el territorio nacional es irregular, puesto que casi el 70% de todo el agua precipitada se produce entre los meses de diciembre y marzo, teniéndose épocas de extrema aridez en todo el año y de abundante lluvia en algunos meses. Además, muchas lagunas han sufrido el impacto de la contaminación por desechos mineros, agrícolas y urbanos, y el  asentamiento de pueblos o centros recreativos en sus orillas. Se desconoce el grado de vulnerabilidad de las lagunas, lo cual genera incertidumbre en cuanto al uso de sus aguas para el consumo humano y el desarrollo de actividades productivas que se ubican aguas abajo.

Nuestro país cuenta con tres vertientes hidrográficas: la vertiente del Atlántico (genera 97.7% de los recursos hídricos), la vertiente del Pacífico (genera 1.8% de los recursos hídricos del país) y la vertiente del Lago Titicaca (genera 0.5% de los recursos hídricos del país). Paradójicamente, la población está ubicada en su mayoría en la vertiente del Pacífico, habiendo un problema de estrés hídrico, que puede agravarse por efecto del cambio climático en un futuro próximo. De hecho, el balance hídrico realizado en la vertiente hidrográfica del Pacífico para proyectar los requerimientos de agua y la oferta de esta, indica que si bien en agregado se cubre la demanda de agua, en más del 68% de las cuencas dentro de la vertiente, el balance es negativo.

Uso del agua a nivel nacional (Click para agrandar)

Uso del agua a nivel nacional (Click para agrandar)

De esta manera, aunque el Perú cuenta con la mayor disponibilidad per cápita de agua dulce renovable en América Latina (74,546 MMC/persona al año), la distribución de los recursos hídricos es muy asimétrica en sus tres vertientes hidrográficas. La concentración de núcleos urbanos y de las actividades productivas en las tres vertientes hidrográficas, genera una situación donde las demandas por recursos hídricos es máxima en las zonas donde la disponibilidad y el abastecimiento de agua son más escasos.

De otro lado, se estima que en la vertiente del Pacífico, la reserva explotable anual es de 2,700 MMC; sin embargo, actualmente se aprovecha un volumen anual de 1,500 MMC con fines poblacional, pecuario, agrícola, industrial y minero (ver gráfico). A esto se le suma la degradación creciente de acuíferos por sobreexplotación y contaminación proveniente de la intrusión marina, aguas servidas, utilización de agroquímicos, desechos industriales, tanques sépticos, infiltración de hidrocarburos, entre otros.

Finalmente cabe destacar, que en la vertiente del Pacífico, las descargas de los ríos se concentran en 3 a 4 meses del año, generando déficit en el resto del año para cubrir la demanda poblacional y de las actividades productivas. Así mismo, existe un elevado riesgo de desborde y riesgo de inundación en la vertiente del Atlántico. A esto, se le adicionan los problemas de erosión de los cauces en la cuenca alta, transporte de sólidos en la parte media y sedimentación en la cuenca baja, además de los problemas de salinidad y mal drenaje.