La vulnerabilidad de la cuenca está determinada por:

  • El incremento de la precipitación durante los FEN. Aproximadamente 24% de la superficie de la cuenca tiene un nivel bajo de vulnerabilidad física, y casi la mitad del área de la cuenca (49%) posee un nivel medio de vulnerabilidad, observándose frecuentemente fenómenos de remoción de masas y daños a la infraestructura.
  • La exposición de las vías al incremento de la precipitación durante los FEN: 4% de las vías asfaltadas, 17% de las vías afirmadas y 15% de las trochas de la cuenca.
  • La sensibilidad de la actividad agrícola al FEN.
  • La actividad turística, de suma importancia para la zona y que es sensible a eventos extremos durante el FEN y a la deglaciación. Si bien el área glacial del nevado Pastoruri se ha reducido de forma notable, los ingresos registrados a este atractivo turístico se han incrementado en los últimos años. Sin embargo, la desaparición del glaciar eliminaría este atractivo en el mediano y largo plazo.

El análisis de vulnerabilidad da cuenta que, dado que los eventos extremos serían más recurrentes, se considera que las zonas identificadas como altamente vulnerables en la actualidad lo serían también en el futuro.
Evaluación Local Integrada y Estrategia de Adaptación al CC en el Río Santa