Nevado Huaguruncho

Nevado Huaguruncho, Foto: MINAM

Agua

El agua es un recurso altamente sensible al clima: el régimen de precipitaciones se está alterando, desencadenando sequías e inundaciones, y los glaciares, fuente importante de este recurso en el país, están siendo altamente amenazados por el aumento de la temperatura global. El abastecimiento de agua de gran parte de las ciudades costeras, depende de los glaciares. Sin embargo, en los últimos quince años se ha constatado una drástica reducción de las áreas glaciares,  hasta de un 80%, en las cordilleras de Huagoruncho, Huaytapallana, Raura, la Coordillera Central, entre otros. Incluso se maneja la hipótesis que los glaciares con áreas pequeñas, ubicados debajo de los 5500 msnm, desaparecerán antes de los 2015 si se mantienen las condiciones climáticas actuales.

Así pues, el derretimiento de glaciares no es únicamente relevante porque afectará el abastecimiento de agua, sino porque contribuye a la formación de lagunas, capaces de generar aluviones con graves consecuencias.

Pesca

Amanecer sobre el río Tambopata

Amanecer sobre el río Tambopata, Foto: MINAM

Aunque existe incertidumbre sobre los impactos del cambio climático en el ecosistema marino, se prevé se elevará el nivel del mar y aumentará la temperatura superficial de las aguas oceánicas frente al Perú, de unos 3 a 4º C sobre el promedio anual. Esto afectará la distribución y patrones de reproducción de las especies, modificando las interacciones de competencia, depredación y/o extinción de las especies; lo que podría afectar el volumen de las especies comerciales.

En base a proyecciones a 50 años de las condiciones océanoclimáticas, se han planteado dos escenarios posibles del impacto del cambio climático en el Ecosistema de la Corriente del Humboldt frente a Perú (ECHP). En ambos se prevé una aproximación de aguas oceánicas a la costa, con la posible reducción del frente oceánico/costero y aumento de la disponibilidad de recursos oceánicos para las pesquerías (atunes, jurel, caballa y pota). Asimismo, en ambos escenarios, los cambios físicos proyectados llevarían al ECHP en las próximas décadas fuera de la ‘ventana óptima ambiental’ para la anchoveta, resultando en una reducción de su hábitat (Gutiérrez et al., 2009).

Agricultura

Cultivos - agricultura

Cultivos, Foto: MINAM

Los incrementos de temperatura alteran el desarrollo vegetativo (tanto en rendimiento y sanidad), de los cultivos. En la región andina, esta situación se manifiesta con periodos de sequía o exceso de precipitaciones pluviales; y mientras que lo primero favorece la propagación de plagas, las lluvias traen consigo la pérdida de áreas agrícolas. Dentro de los cultivos más afectados se tiene: el arroz,  trigo, maíz,  cebada, avena, papaya, papa, plátano, quinua, yuca, frijol, zapallo, oca, caña de azúcar, algodón, cacao, espárragos, haba, maca, entre otros.

Salud

Se prevé un aumento en la propagación de enfermedades transmitidas por vectores (como la malaria) y enfermedades causadas por el uso de aguas contaminadas (como el cólera) dado el colapso de los servicios de saneamiento básico.  Los cambios de temperatura también influyen en la propagación de  enfermedades dermatológicas y respiratorias.

Infraestructura

El incremento de la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos causarán severos daños en las viviendas, la infraestructura vial, centros de salud y educación. Esto también puede afectar la generación de energía, el abastecimiento de agua potable y saneamiento; además de otras actividades económicas como la pesca y la agricultura.